Lección 5,5: La anacrusá
A petición de nuestros colega VíctorYano tenemos que añadir la excepción que ha marcado tendencias dentro del mundo anacrúsico: la anacrusá.
Dependiendo de la localización geográfica del individuo que es encuentre con el término "anacrusá" podrá interpretar el concepto de distintas formas:
- Opción 1: Ana, que estudia en el conservatorio, se dispone a atravesar la calzada por el paso de cebra mientras es observada por su compañero y también dilentante aprendiz del arte de Eutherpe, el cual ha visto toda la acción y respira tranquilo porque ha salido ilesa: Ana...crusá
-Opción 2: Ana, que estudia en el conservatorio pero no es la misma Ana (un momento, ¿cómo es eso posible? Claro que sí, amigo mío, do sostenido no es lo mismo que re bemol, aunque suenen igual...Pero entonces como es que con el violín me suena diferente un do sostenido a un re bemol? Porque llevas un mes y medio aprendiendo violín y seguirás matando el gato hasta por lo menos 7 años más, lo siento...). Bueno, pues la Ana de la opción dos o Segundana resulta que ese día estaba de muy mal carácter, por lo visto no sabía escribir una cosita en el Sibelius (me parece que era una anacrusa), y mientras probaba todas las combinaciones de teclas posibles se va la elecricidad en la casa. Justo en el momento en que su pantalla se queda en negro y sus ojos en blanco su madre le grita desde el lado opuesto de la casa: "Anaaaaa, ve a comprar el pan". Entonces ella baja las escaleras a toda prisa, coge el monedero y sale de su casa. Camina unos metros y compra el pan (Atención: no cruza la calle, si no seria anacrusa en vez de anacrusá) en el estanco de la esquina. Cuando vuelve a la casa ve que su madre está chateando en el ordenador porque ya vino la luz y en un arrebato de ira le lanza los panes a la cabeza con tal mala suerte que uno de ellos golpea en la webcam y acaba alojado en el escote de su santa madre, a lo que está responde: ¡¡¡Ana!!!¡¡¡...crusáaaa!!!!
En definitiva, esta es la historia que nunca se había contado sobre anacrusá y sus orígenes, espero que hayan disfrutado, pronto volveremos con nuevas lecciones...
Copyright: Héctor
Dependiendo de la localización geográfica del individuo que es encuentre con el término "anacrusá" podrá interpretar el concepto de distintas formas:
- Opción 1: Ana, que estudia en el conservatorio, se dispone a atravesar la calzada por el paso de cebra mientras es observada por su compañero y también dilentante aprendiz del arte de Eutherpe, el cual ha visto toda la acción y respira tranquilo porque ha salido ilesa: Ana...crusá
-Opción 2: Ana, que estudia en el conservatorio pero no es la misma Ana (un momento, ¿cómo es eso posible? Claro que sí, amigo mío, do sostenido no es lo mismo que re bemol, aunque suenen igual...Pero entonces como es que con el violín me suena diferente un do sostenido a un re bemol? Porque llevas un mes y medio aprendiendo violín y seguirás matando el gato hasta por lo menos 7 años más, lo siento...). Bueno, pues la Ana de la opción dos o Segundana resulta que ese día estaba de muy mal carácter, por lo visto no sabía escribir una cosita en el Sibelius (me parece que era una anacrusa), y mientras probaba todas las combinaciones de teclas posibles se va la elecricidad en la casa. Justo en el momento en que su pantalla se queda en negro y sus ojos en blanco su madre le grita desde el lado opuesto de la casa: "Anaaaaa, ve a comprar el pan". Entonces ella baja las escaleras a toda prisa, coge el monedero y sale de su casa. Camina unos metros y compra el pan (Atención: no cruza la calle, si no seria anacrusa en vez de anacrusá) en el estanco de la esquina. Cuando vuelve a la casa ve que su madre está chateando en el ordenador porque ya vino la luz y en un arrebato de ira le lanza los panes a la cabeza con tal mala suerte que uno de ellos golpea en la webcam y acaba alojado en el escote de su santa madre, a lo que está responde: ¡¡¡Ana!!!¡¡¡...crusáaaa!!!!
En definitiva, esta es la historia que nunca se había contado sobre anacrusá y sus orígenes, espero que hayan disfrutado, pronto volveremos con nuevas lecciones...
Copyright: Héctor

8 comentarios:
Que cracks! estoy llorando en casa de la risa.
Y si el director dice de ir al 31 con anacrusá, es una putada, porque le jode el Fin de Año a todo el mundo...
Haremos una cruzá (guerra santa) para impedir que Ana vaya a por el pan(dero), porque eso si que sería una per(se)cución.
Y por que no entregan con cada capitulo,como los periódicos, un cupón que al reunirlos al final se pueda conseguir algo:
A escuchar
L o que tonque la
G alactic
O rquesta
Todo el que colabore, de la forma que sea, es miembro de la orchesta.
¿Parece buena la idea?
Respondiendo a las sabias palabras de Feluco yo añado que aún peor más interesante que el 31 es el 69 con anacrusa...por aquello de los preliminares:-)
Respondiendo a Qui os kiero:
Habíamos pensado esa opción, todo estaba pensado para que con 24 cupones te dieran una oya expréss o una plancha a petición pero IKEA nos avandonó en último momento, barajaremos tu opción
Otra idea interesante sería que con el periódico te viniese una pieza del piano para montarlo en casa a lo planeta Agostini, la entrega sería comprar todos los días la prensa durante 20 años (cuerdas no incluidas).
"Antonio, he tenido un encuentro sexual con un extraterrestre"
"Cómo???"
"Sí, me dijo que era del planeta Agostini!"
Interesante lección la de la niña que crusa, o sea, Ana que crusa, o mejor la Anacrusá. Al final, crusan toas lo mismo (o sea la calle), ¿no?.
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